El recien pasado sábado con mi novia planeabamos ir a almorzar a nuestro local favorito en el centro de Santiago: el Pizza Nápoli, y así lo hicimos. Desagradable fue nuestra sorpresa, apenas despues de dar dos pasos dentro del local, y gracias a un grito de una de las meseras al ver que entre las mesas del primer piso del local corría libremente un ratón (de tamaño similar a un gato de 3 meses).
Nuestra reacción no fue más que dar la vuelta y salir rápidamente del local. Por suerte no habíamos alcanzado a pedir nuestro plato, pero aún así, da asco pensar en todas las veces que comimos alli.
No iré más a ese local.


Un Comentario
WAKALA!!